Del 24 al 28 de Octubre del 2022

I Congreso Internacional Virtual AFIN sobre Salud Reproductiva Femenina


Mujeres: entre el Mal-estar (in)visible y el Bien-estar (im)posible



Congreso accesible e inclusivo

En inglés y castellano, con traducción simultánea, y dirigido a toda la comunidad


(si tienes peticiones de accesibilidad, escríbenos a c.afin@uab.cat )

Paneles

Conferencias magistrales

Mount Holyoke College, USA
University of Massachusetts Boston, USA
Universidad de Córdoba, España

Monash University, Australia
De Montfort University, UK
City University of New York, USA
Universidad Adolfo Ibáñez. Observatorio de Violencia Obstétrica, Chile
School of Education at the University of Sheffield, UK

Hospital Clínic. Universidad de Barcelona. SEUD, España
Programa «Mujer, Salud y Calidad de Vida». Centro de Análisis y Programas Sanitarios (CAPS), España
Universitat Autònoma de Barcelona, España

¡Y MAS PONENTES INVITADOS!

Llamada a comunicaciones

ampliada hasta el 3 de octubre del 2022

Participación con comunicación: Enviar abstract de 300 palabras con título, nombre y afiliación

Participación con póster: Enviar póster con título, nombre y afiliación

Las ponencias y los pósteres se aceptarán en español o en inglés


Precio de inscripción: 10 euros (ver link más abajo)


Dirección email: c.afin@uab.cat

* La llamada no aplica para el panel de "Barreras en el acceso a la interrupción del embarazo y aborto autogestionado"

¡Inscribete!

Hasta el 17 de Octubre

El coste de la inscripción es de 10€ por persona, y se cobra a través de la plataforma Eventbrite.

¿Por qué es necesario abordar la salud reproductiva de las mujeres?

Eventos como la revocación en EE. UU. del histórico fallo de la Sentencia Roe vs Wade, sobre el acceso al aborto vigente desde 1973, o la aprobación en España del anteproyecto de ley que incorpora la posibilidad de baja laboral por menstruaciones con malestares incapacitantes, y su amplia repercusión en los medios de comunicación; sugieren que a pesar de que las reivindicaciones y logros en el acceso a la salud sexual y reproductiva tiene un largo historial, aún hay mucho por hacer.


Desde finales de la década de los 60, el derecho a la salud sexual y reproductiva se desarrolló como un subconjunto de los derechos humanos. En 1968 en la Conferencia Internacional de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Teherán, al mismo tiempo que admitía la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres, reconocía el derecho fundamental de ambos a determinar libremente el número de descendientes y los intervalos entre sus nacimientos (Marre, 2018).

Sin embargo, fue recién en 1994, en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo y el subsiguiente Programa de Acción de Naciones Unidas, que se definió a la salud reproductiva como un estado caracterizado por el bienestar físico, mental y social y no solo por la ausencia de enfermedad. Para ello, era necesario acceder a una información que permitiera decidir libremente si, cuándo y cómo reproducirse. Los derechos sexuales y reproductivos promovían así la autonomía reproductiva, sobre todo femenina (Fonseca, Marre y Rifiotis, 2021).


También en 1994, la conferencia en Chicago del caucus de mujeres negras de la Alianza Pro-elección de Illinois, considerando las desigualdades raciales en las experiencias reproductivas de las mujeres, formuló el concepto de justicia reproductiva como el derecho a disponer de un “contexto digno y seguro para las experiencias reproductivas” (Ross y Solinger, 2017: 9).


La antropología de la reproducción vinculada a la antropología del género, también en la década de los 90, desarrolló una línea de trabajo centrada en las políticas reproductivas, definidas por las antropólogas Faye Ginsburg y Rayna Rapp en 1991, como las incidencias de procesos políticos diversos en los procesos fisiológicos que ocurren en el cuerpo de las mujeres (Ginsburg y Rapp, 1991), usualmente construidos solo como biológicos, privados y exclusivamente femeninos (Roberts, 2015).


En 2012, las antropólogas Lynn Morgan -ponente de este congreso- y Elizabeth Roberts, acuñaron el concepto de gobernanza reproductiva entendido como “los mecanismos a través de los cuales, diferentes configuraciones de actores […] usan controles legislativos, instituciones económicas, juicios morales, coerción directa e influencias éticas, para producir, monitorear y controlar los comportamientos y las prácticas reproductivas” (243).


Unos años después, la historiadora Laura Briggs (2017), entre otros, contribuyeron a confirmar que todas las políticas son políticas reproductivas. Pues los discursos y prácticas reproductivas están completamente atravesadas por agendas político-económicas (Mishtal, 2014) cuyas manifestaciones han dado lugar, según propuso Lynne Morgan en 2019, en un replanteamiento del concepto de gobernanza reproductiva, a dos direcciones en las investigaciones sobre el tema. Por un lado, la emergencia de nuevos sujetos sociales como los embriones, los gametos, o los y las donantes y, por otro, la forma en que la gobernanza reproductiva intersecciona con los derechos humanos, es decir cómo los estados, las instituciones sanitarias y la religión, entre otras, gobiernan la sexualidad, la reproducción y los cuerpos, fomentando o limitando los derechos de las mujeres. Un acceso a los derechos altamente dependiente del contexto sociocultural de cada persona (Fonseca, Marre y Rifiotis 2021; De Zordo, Marre y Smietana 2022).


En definitiva, los derechos y la justicia reproductiva siguen presentando desafíos en un mundo dinámico y diverso, atravesado por pandemias, guerras y crisis múltiples que contribuyen a la limitación e, incluso a eliminación de servicios relacionados con la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

Por tanto, el I Congreso virtual Internacional sobre Salud Reproductiva Femenina Mujeres: entre el Mal-estar (in)visible y el Bien-estar (im)posible, organizado por el Grupo de Investigación AFIN de la Universitat Autònoma de Barcelona, reflexionará sobre la interrelación entre derechos, justicia y gobernanza reproductiva de una manera transversal, con el objetivo de visibilizar y sensibilizar, desde una perspectiva interdisciplinaria a profesionales de distintas áreas y a la población en general, sobre los malestares relacionados con la salud reproductiva de las mujeres.

Fechas importantes:


Se amplia la llamada a comunicaciones al 3 de octubre


7 de Octubre: respuesta a las propuestas enviadas


17 de octubre: finaliza el periodo de inscripción